jueves, 22 de mayo de 2014

Diversidad y champaña.

Ayer salió campeón River, me gustó porque soy hincha de River, lo vi salir campeón "en la cancha" muchas veces, incluyendo las 2 Copa Libertadores con el America de Cali, este es un amor de toda la vida, pero hace 27 años que vivo en La Plata / City Bell con lo cual empecé a querer de a poco a Gimnasia, el amor no tiene explicaciones, hubiera sido más cómodo desde el punto de vista "exitismo"  hacerme hincha de Estudiantes, pero por suerte el cariño y el amor no se elige, surge, y le tengo mucho amor al Lobo, y cada vez más.
A tal punto le tengo amor, que cuando se fue a la B ahora hace poco ( y justamente con River) me compré una botella de champaña para guardar en mi bodega y tomarla en 7 y 50 con el que me acompañe el día que Gimnasia salga campeón.
Este año estuvo cerca Gimnasia, me hice ilusiones , quería que salga campeón el Lobo, pero bueno, no se pudo, al final terminé disfrutando del fútbol que River desplegó de menor a mayor.

En mi pasado siendo hincha de River era muy común cargar y gastar a los Boca cuando les iba mal, y aceptar la inversa, cosa que fui dejando de hacer a medida que fui creciendo y evolucionando.

Ahora, sintiendo este amor por el Lobo y viviendo en City Bell, veo gastadas y enfrentamiento de mal gusto entre los hincha de Gimnasia y Estudiantes. 
Escuché expresar deseos explícitos de que a Gimnasia le vaya mal, como seguramente es a la inversa.
- Hace poco, escuche a una mamá hincha de Estudiantes, que tiene un hijo de 15 años que juega muy bien al fútbol, resulta que su hijo se probó en Estudiantes pero no quedo, entonces se fue a probar al otro club de la ciudad, Gimnasia, y quedó; la mama contaba orgullosa y cómplice que le había hecho prometer a su hijo de 15 años que no se iba a hacer hincha de Gimnasia.
- Otro día escuche a un fanático de Estudiantes gastar y retar a su hijo de 5 años porque estaba jugando con otro niño que tenia la camiseta de Gimnasia.
- Es sabido que cuando uno de los clubes anda bien, los hinchas del otro club hacen "ceremonias", enterrando sal y cantando canciones en una plaza en detrimento del adversario/enemigo.
- También escuché a una mujer, riendo sarcásticamente que le daba mucha gracia como lo gastaban a los Gimnasia por como había perdido.
- He escuchado a muchos papás, y también , mamás, decir que no perdonarían al hijo que se haga hincha de otro club que no sea el que a ellos les gusta.
HOY, con el campeonato de River, están los afiches de River gastando a los de Boca, hoy no me gustan, no coincido, puedo analizarlo y aceptarlo con observaciones porque los hinchas de River y Boca están distribuidos en todo el país; es cierto que hubo muertos en ambos clubes, pero ha sido por la mafia e intereses que hay en las barras y no por las cargadas de las hinchadas.

Pero, cuando esta discordia se genera en una misma ciudad, es más delicado, resulta que acá los chicos de uno y otros club comparten el barrio, la escuela, el boliche, son hermanos, primos y amigos.
Cuando gastamos a otro, y nuestros hijos nos están escuchando y mirando, que valores de respeto y de aceptar la diversidad les estamos mostrando.
Donde esta el aceptar al otro, aceptarlo diferente, el fútbol es una "pavada" como para joderle la vida a nuestros hijos.
Y ojo, porque nuestros hijos después van a ser nuestros lideres políticos, sociales e institucionales, van a hacer los que tengan que escuchar y aceptar al que piensa diferente, van a tener que achicar esta división que tenemos, y que hemos tenido los argentinos desde hace años. Sin nombrarlas , hemos tenido infinidad de antinomias que nos hacen muy mal y que nos han llevado a las manos y a las armas, ojo, inculquémosle otros valores a nuestros hijos. 
Con nuestros hijos aprendamos a ser perseverantes, respetuosos, aprendamos a festejar nuestros logros, nuestros aciertos, nuestros avances, nuestras virtudes, y a mejorar nuestros defectos; y obviamente a aceptar con respeto la alegría del otro.

Mientras tanto, yo espero que no se me ponga viejo el champaña que tengo en mi bodega.